domingo, 10 de enero de 2016

De Zidanes y Pavones, a Zidanes entrenadores


Muy poco ha cambiado este Real Madrid de la época de Zidane como jugador, a esta su nueva etapa de entrenador. Y eso que han pasado 10 años. El equipo que dejó cuando colgó las botas  era un Madrid anárquico, con jugadores haciéndose los dueños del vestuario, triturando al técnico de turno, vacas sagradas, pesos pesados y ahí no corría "ni piter" ni se tomaba nada en serio. Zizou sin su fiel escudero Makelelé acabó casi relegado a una especie de Xabi Alonso, muy lejos del área donde era un depredador de seda, y corriendo para recuperar balones en lugar de hacer magia. Tan fundido quedaba en cada partido que su calidad se resintió. Recibió los pitos del "¿respetable?", lo hundieron como jugador, y fruto de todo ello, anunció su retirada del fútbol...

...Pero no estaba acabado, ni mucho menos. Meses después de despedirse de ese Santiago Bernabeu devorador y caprichoso, y de ese vestuario tóxico, llevó él solo a la selección francesa en volandas a la final de la Copa del Mundo; follándose de por medio a Brasil...Sí, lo que quiero decir es que  nosotros, el Real Madrid (club-aficionados-jugadores), arruinamos la carrera del que hoy es uno de nuestros símbolos: Zinedine Zidane.

Han pasado 10 años de aquello y nada ha cambiado: mismo presidente cobarde, mismo vestuario tóxico y devoraproyectos, pero ahora  Zidane es el entrenador en medio de todo ese caos. A Zizou le han vendido la misma moto que a otros antaño: " esta plantilla juega sola, tu solo sé simpático y dí lo que quiere escuchar la gente: que jugaremos al ataque, con la BBC y blablabla". Pero solo sabremos si esta nueva aventura suya servirá como unténtico punto de inflexión - como lo fueron Guardiola en la "Far$a" o Simeone en el "Pateti"- ; o por el contrario, volverá a recibir los pitos del Bernabeu a las primeras de cambio al primer pinchazo.

Resulta difícil ser escéptico tras endosarle una manita al Deportivo de A Coruña, aunque sea en casa y ante un Depor que dista mucho de sus mejores tiempos. Ciertamente el cambio en el banquillo ha traído también un cambio en la actitud de los jugadores: salieron al campo a correr como si fuera la final de la champions, esto es, como debieran jugar todos los encuentros; como juegan nuestros rivales directos. Y eso es alentador.

Pero por otro lado no vi un cambio en el estilo de juego, ni en la filosofía del equipo ni nada. Todo sigue igual: jugamos con un 4-2-3-1 de toda la vida, con la BBC en ataque, y un doble pivote formado por Kroos y Modric que en partidos más exigentes volverá a ser un coladero y a partir al equipo en dos. En otras palabras, todo esto durará mientras los jugadores conserven las ganas de correr y presionar como ayer sábado.

El único cambio positivo que veo en el esquema de juego, es ver a Ijco I el Consentido jugar de mediapunta en lugar de escorado a la banda; es decir, en su sitio. Eso sí, en detrimento de James. Lo lógico es que ambos roten en dicho puesto todo lo que queda de temporada, pero dudo que el ego de ambos aguante dicha rotación. Antes o después Zidane tendrá que elegir quedarse con uno como titular por el bien del equipo, o arriesgarse con otro experimeento para que jueguen ambos que ya ha sido la tumba de dos entrenadores (Ancho, y Benny).

Como sea, y parafraseando al propio Zizou tras el encuentro, disfrutemos de todo ello de momento. Tiempo queda hasta marzo, cuando empecemos a jugarnos la temporada, para evaluar el potencial de esta nueva etapa con Zidane como entrenador.

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