martes, 4 de febrero de 2014

ATH BILBAO 1 - REAL MADRID 1: ASALTO FALLIDO A LA LIGA


No podía empezar mejor la vigésima segunda jornada de Liga: el Barça perdió ante el Valencia, y aunque el Atlético de Madrid superó con solvencia su encuentro ante la Real, la oportunidad de poner distancia sobre el Barça (hundiéndolo todavía más en el fango), y meter presión al eterno rival colchonero justo antes de verse las caras en Copa se antojaba única.

Por ello muchos esperábamos que Carlo le pusiera las pilas sus pupilos para este partido; que salieran al nuevo San Mamés a comerse el campo, con rabia, empuje, presionar cada jugada y protestar cada polémica. Jugar como si se estuvieran jugando la liga. Esa charla que tuvieron que escuchar los blancos, en cambio la recibieron los Leones de boca de Ernesto Valverde. Porque ayer parecía que el que se estaba jugando la liga era el Athletic de Bilbao. 

Francamente, 22 jornadas después sigo viendo un equipo muerto. Este equipo que bajo cualquier otro escudo hoy sería una apisonadora imbatible, en cambio bajo el del Real Madrid parecen 11 tíos que salen al campo a pasearse. ¿La culpa es de Carlo? Tuvimos a Mourinho que sí buscó insuflarse carácter a sus jugadores y ni él fue capaz. No. Nadie va a obrar el milagro de levantar esto. El Madrid es un gigante con pies de barro incapaz de mantenerse erguido, pero que piensa que la final de la temporada superará a Usain Bolt corriendo. Ja! Así no se ganará la Décima. Así ni se ganará al Atlético en Copa. 

Luego está lo de la expulsión de Ronaldo. Olvídense de conspiraciones, villaratos y soflainas: se ríen de nosotros, esa es la  única verdad. ¿Cómo van a respetarnos los árbitros si ni siquiera nos hacemos respetar en el campo? Os diré lo que ve un árbitro de primera que pita al Real Madrid: ve a una banda que da la sensación de importarles un bledo el resultado. Y en frente un equipo que se deja los huevos en el campo, como si la victoria les fuera la vida en ello, y en cambio perder les supusiera un grave traspiés. Así es fácil ponerse de su parte y creerles si de repente te ves rodeado pidiendo la expulsión del rival, Y es que por injusta que fuera la roja a Ronaldo, anoche soy yo el colegial y hubiera expulsado a todos.

Este Real Madrid (como club de fútbol), necesita una reforma mucho más importante que la fachada del Santiago Bernabeu; mucho menos costosa pero sí más ardua y difícil. Necesita volver a tener identidad. Lo que se está cayendo a cachos es el escudo y no el estadio de Chamartín.


  

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