miércoles, 1 de mayo de 2013

ÉPICO



Los que no creíamos que la remontada fuera posible, sólo le pedíamos una cosa al equipo: Morir en el campo. Y así fue. Los nuestros, apoyados por esa afición,generalmente expectante, fría distante y pipera,pero ayer volcada con los suyos en absoluta comunión con su equipo, murieron en el campo y apunto estuvieron de culminar la machada en 10 últimos minutos épicos.

El Real Madrid finalmente acabó estrellándose contra el muro del Borussia, en otra gran lección alemana de físico, táctica y presión a la salida del balón. Si no fuera porque la Prensa se lo merendaría a las tres semanas o al primer pinchazo en pretemporada, le entregaría este equipo a Jurgen Klopp, junto a tres añitos de confianza absoluta.

Porque desgraciadamente Mourinho se va. O mejor dicho. Le echan. Convirtiéndose así en el enésimo entrenador blanco al que los medios arrojan a los caballos con independencia de sus resultados. Desde que Howard Webb pitara anoche el final del partido la "Santa Inquisición" no ha tardado un segundo en regocijarse del fracaso del portugués.

Se va, dicen, con un "pobre" badaje. Una liga, una Copa del Rey (posiblemente dos) y una Supercopa de España en tres años. Tan "pobre" como la escasez de miras de sus detractores teniendo en cuenta de donde veníamos: del 6-2, de caer en 8º de Champions año tras año, de no ser cabeza de serie de celebrar las derrotas contra el barça por un solo gol o de hacer el ridículo contra el Alcorcón. Y como nos deja: 4 títulos en tres años, semifinalistas por tercer año consecutivo , siendo de nuevo el "coco" de nuestros rivales, y todo ello bajo la más absoluto "buying" tanto externo por parte de los medios, como interno por caciques encarnados en "símbolos" del Real Madrid, y algún que otro buitre argentino que continúa revoloteando el Bernabeu en busca de carnaza.  

¿El futuro? nuevamente incierto. Lo más próximo es esa consecución de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid. Después elecciones, que ya advierto desde aquí que Florentino Pérez no debería presentarse. El "fracaso" de Mou ha sido su fracaso; doble fracaso, si incluimos el año de Pellegrini. El Real Madrid necesita sangre nueva, nuevas ideas y una regeneración de sus desgastadas arterias. Renovarse o morir. Y Florentino sólo nos ofrece la muerte, lenta y paulatina, como el de un enorme elefante al que ya solo le acompaña la gloria pasada, pero al que únicamente le queda acostarse y morir.

Pero eso es otra historia que será contada en otro momento. Hoy toca levantarse y aplaudir al Real Madrid por regalarnos la épica vivida anoche

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